La muerte...
Es algo que queremos obviar. Un tema que evitamos porque nos incomoda pensar que hoy somos, pero puede que mañana no seamos. Se ve como un precipicio terrible, y saber que siempre estamos en el borde nos hace frágiles, y eso, no nos gusta. No queremos pensar en irnos, pero, ¿tendría sentido estar siempre? ¿Habría vida si no supiésemos que ésta se acaba?
A mi parecer, la vida empieza cuando nos damos cuenta de que tiene un límite de tiempo. Como cuando juegan los niños. Saben que uno está contando hasta cien, pero no saben a qué velocidad, y tienen que encontrar un sitio para esconderse. Entonces corren y buscan lo más rápido que pueden antes de que el que pilla les encuentre. Creo que pasa lo mismo con la muerte: sabes que vendrá, pero no sabes si ahora o dentro de un tiempo.
¿Acaso no tiene sentido aprovechar cada minuto para inentar vivir con autenticidad? ¿Tratar de ser mientras somos?
Para mí la respuesta está clara.
Soy mortal, lo sé. Ahora puedo empezar a vivir.
Ana Santorum Martínez
No hay comentarios:
Publicar un comentario