domingo, 17 de marzo de 2019

Sintiencia versus inteligencia


  El otro día os pedía que elaboraseis una reflexión acerca de qué argumentos podíamos emplear para señalar la singularidad del ser humano con respecto a otras especies. Pues bien, como volveremos a tratar este tema en clase, aprovecho este artículo de Óscar Horta, profesor de Filosofía Moral y Política en nuestra Universidad de Santiago de Compostela, para plantear de nuevo esta interesante cuestión.


     Cada vez más gente entiende que todos los seres humanos deberíamos recibir pleno respeto. A menudo se asume que esto debería ser así por el simple hecho de que somos humanos. Pero, en realidad, la mera pertenencia a una determinada especie es más que nada una clasificación biológica. No es lo que determina que nos puedan dañar. Lo relevante para esto último es algo mucho más simple: nuestra posibilidad de sentir y sufrir. A esto es a lo que se llama también sintiencia. La sintiencia es la capacidad de tener experiencias, que pueden ser positivas, como el disfrute, o negativas, como el sufrimiento.

Ahora bien, esta capacidad no la poseen exclusivamente los seres humanos. También la tienen muchísimos otros animales. Sin embargo, se asume habitualmente que únicamente los seres humanos merecen nuestra consideración. Como consecuencia, los animales (o, más bien deberíamos decir, los animales no humanos) son tratados como cosas. Son explotados diariamente de las formas más terribles. Y se les deja sufrir a su suerte cuando están en situación de necesidad, sin preocuparnos por darles ayuda.

¿Cómo puede justificarse esta actitud? Muchas veces se afirma que los animales no merecen consideración porque esta solo ha de darse a quienes poseen unas capacidades intelectuales complejas. Pero quienes defendemos que se respete plenamente a todos los seres humanos debemos rechazar este argumento discriminatorio. Los seres humanos con diversidad funcional intelectual significativa, así como los bebés que sufren alguna enfermedad terminal, merecen exactamente el mismo respeto que cualquier otro ser humano, pues pueden sufrir por igual. Asimismo, en otras ocasiones se afirma que solo hemos de respetar a los seres humanos porque únicamente sentimos estima por ellos. Pero la estima tampoco es un criterio justo. Una niña huérfana, sin nadie que la quiera y proteja, necesita y merece el mismo respeto que otra rodeada de seres queridos.

En contraste, hay un método sencillo para juzgar de forma ecuánime a quién deberíamos respetar. Entendemos normalmente que la justicia requiere imparcialidad. Pensemos, pues, en lo siguiente. Supongamos que no supiésemos si fuéramos a nacer como seres humanos o como animales de otras especies: ¿qué clase de mundo elegiríamos? Bajo tales condiciones de imparcialidad, si pensásemos honestamente, seguramente escogeríamos un mundo en el que se respetase a los animales. Esto indica que la actitud de desconsideración hacia estos no está justificada.

Estas razones han llevado a que cada vez más personas vean tal actitud como una forma de especismo. Con este término, acuñado ya hace medio siglo, se llama a la discriminación de quienes no pertenecen a una cierta especie. La idea de que deberíamos rechazar el especismo es todavía novedosa. Por ello, y porque cuestiona el provecho que obtenemos del sufrimiento animal, es aún fácil de ridicu­lizar. Pero lo que importa no es eso, sino que es también una idea muy difícil de rebatir. Y ese es el motivo por el cual el rechazo del especismo y la defensa de los animales han llegado para quedarse.

Óscar Horta es profesor de Filosofía Moral y Política en la Universidade de Santiago de Compostela y autor del libro ‘Un paso adelante en defensa de los animales’ (Plaza & Valdés, 2017)
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¡Otra vez con el cambio hora!


El domingo 31 de marzo, tenemos que adelantar 1 hora el reloj, a las 2:00 a.m. serán las 3:00 a.m, y ¡a dormir una hora menos!
Todo el mundo sabe, o casi todo el mundo, que el movimiento de rotación, el giro de oeste a este que la Tierra hace sobre su propio eje, dura 23 horas, 56 minutos y 4 segundos, y que el huso horario es cada una de las 24 áreas en que se divide la Tierra, meridianos; y puesto que la Tierra gira de oeste a este, al pasar de un huso horario a otro en dirección este, hay que sumar una hora, y por el contrario, al pasar de este a oeste hay que restar una hora, también sabemos que el meridiano de Greenwich es conocido como meridiano cero y el meridiano de 180°, es conocido como línea internacional de cambio de fecha, pues marca el cambio de día. Así mismo, la Tierra hace un movimiento de traslación alrededor del Sol y emplea, aproximadamente, 365 días con 6 horas (un año), en completar su «periplo» alrededor del Sol, y que este movimiento junto a la inclinación del eje de rotación terrestre propicia la sucesión de las estaciones. Y esto es así desde el nacimiento del planeta, y hasta el siglo XVIII a nadie se le había ocurrido el cambiar la hora dos veces al año.
Pero en pleno siglo XVIII, Benjamín Franklin propone adaptar nuestros horarios al sol para aprovechar la luz diurna y conseguir un ahorro sustancial en el aceite para quemar, y más tarde en la Primera Guerra Mundial, el cambio de horario se instaura de nuevo como un mecanismo de ahorro, en este caso del carbón; y este cambio horario se lleva a gran escala, siendo Alemania el primer estado en aprobar el cambio de hora. En España el 1 de enero de 1901 el gobierno decretó que la hora oficial sería la del meridiano de Greenwich, pero el 15 de marzo de 1940, con el General Franco, el territorio español peninsular y Baleares adoptaron el horario GMT +1, con lo que estos territorios pasaron a tener la misma hora que el meridiano de Berlín, que era el que marcaba la hora en todos los territorios controlados por el III Reich, y que es el que se mantiene en la actualidad.
Y es que la economía está considerada como el motor del mundo en detrimento de las personas, y como el cambio de hora está motivado por cuestiones económicas, de ahorro energético, la opinión de los ciudadanos no cuenta y se archiva en el “cajón del olvido”.
Teniendo en cuenta que los propios científicos, estudiosos u expertos en la materia no se ponen de acuerdo en la valoración económica del ahorro energético, e incluso mantienen opiniones confrontadas sobre su existencia, parece más frustrante que no se tenga en cuenta la opinión de los ciudadanos, pues el 84 % de los europeos y el 93% de los españoles que participaron en la consulta pública sobre el cambio de hora de la Unión Europea se pronunciaron a favor de eliminar esta práctica al considerar que tiene efectos negativos sobre la salud, que altera el ritmo del sueño, que produce una mayor irritabilidad y fatiga, y que cambia el horario de comidas, en definitiva, nuestro cuerpo tiene que realizar un reajuste en su ritmo biológico.
¿Por qué no se propone adaptar el horario laboral y escolar a las horas de luz solar?, en vez de cambiar la hora en el reloj cambiemos los horarios laborales-escolares y adecuemos estos a la luz solar, pues, si fuese así, nos levantaríamos de día en invierno y nos acostaríamos con noche en verano, lo que incidiría en un ritmo de trabajo y comidas más saludable, en una mejoría de nuestro estado de ánimo y de humor, y facilitaría las relaciones interpersonales.
¿No pensáis lo mismo?


Irea Salgado Moure 1ºB - Bach

La Eutanasia, un poco más cerca

La eutanasia es unos de los temas que más se tratan hoy en día, también es uno de los que más rivalidad de opiniones acarrea.
Este año con las elecciones en España, el partido socialista dio el paso de regular la eutanasia por ley, mucha gente desea que así sea pero ¿Es necesaria la eutanasia? Esta iniciativa, que aborda cuestiones étnicas, médicas y jurídicas, permite la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios y establece que el derecho a morir dignamente forme parte de la cartera de servicios den Sistema Nacional de Salud, que su acceso sea "universal y gratuito".

La eutanasia es un acto para provocar intencionadamente la muerte de una persona que padece una enfermedad incurable grave para que no sufra. ¿Se puede permitir o no el ejercicio de la eutanasia en una sociedad pluralista?

 Hablar de eutanasia es hablar de fracaso profesional ante la enfermedad y la muerte. Es un fracaso que no seamos capaces de ofrecer otra salida que no sea la  muerte (esta es una declaración en contra de la eutanasia que aportó una diputada del partido Popular).

El abanico de posibilidades a nivel legislativo en relación a la eutanasia es amplísimo, y se mueve entre la condena de todo tipo de eutanasia, considerándola simplemente como cualquier otro homicidio, y la legalización, o incluso el reconocimiento de un derecho a la muerte. El principal argumento a favor de la despenalización y de la legalización de la eutanasia se basa en la autodeterminación de los ciudadanos libres. En una sociedad moderna en la que existe diversidad de pareceres sobre cuestiones morales, al decidir cuándo consideran que su vida carece ya de sentido y, por tanto, la posibilidad de eligir el momento de ponerle fin. Se trata de que cada  uno pueda escoger según su conciencia y por tanto que las personas  en un precario estado de salud que quieran acabar con sus vidas, tengan derecho a hacerlo. Puesto así el argumento parece bastante razonable, sin embargo, el admitir un derecho a morir en un determinado momento, y de un cierto modo, significa exigir al Estado, y a otros miembros de la comunidad, el "el deber" de secundar esos deseos, pues cuando se habla de eutanasia o suicidio asistido, se está implicado junto al interesado a otras personas; en este caso, generalmente, del ámbito médico. Se da por tanto un salto lógico y jurídico de notable importancia. Dicho esto, ¿Como un trabajador de la salud puede saber cuando es recomendable o no practicar este acto? ¿Supone esto un cargo y una decisión psicológica muy grande? ¿Podrían las personas abusar del acceso a la eutanasia?

En Galicia en el año 1998 se dio un caso de eutanasia donde Ramón Sampedro, que quedó tetrapléjico al tirarse de cabezas en una playa  y al caerse sobre unas piedras. Ramón pidió la eutanasia pero no se le consintió. Finalmente Ramón Sampedro preparó cianuro potásico y su amiga  Ramona Maneiro le ayudó a conseguir su sueño.

Entrevista Ramón Sampedro  
                         


Paula Soneira Martínez 1º A 


Redes sociales: ¿por qué?

Hablando con un conocido me he dado cuenta de que mucha gente, especialmente personas jóvenes, llevan a cabo acciones en su vida diaria que se ven en gran medida afectadas o condicionadas por las redes sociales y el contenido que se sube a ellas. Pero, ¿por qué razón sucede esto?

Cuando se le pregunta a un grupo de personas por qué suben contenido a Internet es probable que la mayoría no conozcan el motivo. Quizás es verdad que no saben por qué lo hacen, pero tal vez no quieran aceptar que se sienten obligadxs a ello. Es decir, seguramente muchas de las personas que son activas en redes realmente no lo hagan voluntariamente; sino que hay algo que las obliga a compartir su vida con el resto. ¿Qué es esto que nos hace sentirnos obligadxs a compartir nuestra vida con gente que ni siquiera conocemos? Sinceramente, no sé de qué se puede tratar. Puede que la sociedad nos fuerce indirectamente a hacerlo, debido al aumento en los últimos años de hombres y mujeres cuyo trabajo es este, subir contenido a las redes. En consecuencia, nos venden una imagen de cómo hay que ser para triunfar (lo cual lleva a pensar en los cánones que debemos seguir para ello), de la impresión que hay que dar al público para que se considere que eres apropiadx para tener cierta influencia sobre él. Estas personas influyen sobre todo a los más jóvenes, incluso a niñxs, que ni siquiera han adquirido los valores y recursos necesarios para formar una opinión completa sobre sus gustos; y afectan, en consecuencia, a su conducta y a cómo reaccionan ante lo que les ocurre. Hacen pensar a lxs más pequeñxs que es fácil vivir de las redes. ¿Deberíamos dejar que los niñxs estuviesen tan influenciadxs por personas desconocidas? ¿Qué ocurre con estas nuevas generaciones? Están tan acostumbradxs a ver cada día cómo gente que consideran "modelos a seguir" comparte su vida con el resto que al final acaban imitando este comportamiento. Consecuentemente, estas nuevas generaciones son cada vez más dependientes de las redes sociales y de su uso continuo.

Por otra parte, lxs llamadxs "influencers" suben este contenido pensando específicamente en su público, ya que para ganarse la vida deben venderles ciertos productos o transmitir ciertos valores a sus espectadorxs. Por lo tanto, su vida se ve altamente afectada a su vez por las personas a las que influencian. Es decir, si al público no le gusta el contenido que determinadx influencer está subiendo, estx debe cambiarlo para así agradar a las personas que le están, al fin y al cabo, pagando el sueldo mes a mes. Esto me lleva a pensar que, en cierto modo, sus vidas se ven limitadas; y, aunque en sus redes parezca que lo que muestran realmente lo quieren hacer, puede que en realidad solo sea porque necesitan que su público esté contento con el contenido. Además, probablemente en alguna de las ocasiones en las que estas personas se muestran en redes no sea porque ellxs quieran, sino porque se sienten obligadxs a ello debido a que es su profesión, lo que nos lleva al punto inicial. 

Por lo tanto, ¿realmente subimos el contenido que queremos a las redes o este se ve influenciado por lxs que nos rodean? ¿Es cierto lo que dicen de que si no compartimos alguna vivencia en redes significa que no la hemos vivido al completo? ¿Las redes sociales nos están ayudando a avanzar como sociedad o están cada vez limitando más nuestra libertad de criterio y, en consecuencia, nuestras vidas? Y, por último, ¿por qué utilizamos las redes sociales si sabemos que, en cierto modo, nos están haciendo daño?


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Laura Parada Pérez 1ºA 

sábado, 16 de marzo de 2019

La realidad de la prostitución


España es el país de Europa con más consumo de prostitución. Actualmente se encuentra en una situación de alegalidad, lo que significa que ni es legal ni no lo es o, mejor dicho, que no ha sido ni reglamentado ni prohibido, por lo que se encuentra en una situación de desregularización. La única mención en el Código penal español, referida a la prostitución, expresa el castigo con penas de prisión por la trata y el proxenetismo.  
Según diferentes estudios, el perfil de prostituta en España es una mujer extranjera con unas condiciones de vida muy desfavorables, afirmando que más del 90% de las personas que ejercen trabajos sexuales en este país son de procedencia extranjera.
Esta actividad supone aproximadamente un 0,38 por ciento del PIB anual, sin embargo, debido a la situación de 'alegalidad' en la que se encuentra la prostitución quienes la ejercen no tienen protección laboral. 

Actualmente el panorama español se divide en dos opiniones opuestas. La primera afirma que toda persona mayor de edad es libre de utilizar su cuerpo con los fines que ésta desee, alegando así, que la prostitución debería ser legalizada. 
Por otro lado, se encuentran las personas que apoyan, no solo, la no-legalización sino también la abolición de ésta.
Hoy quería hablar de dos casos concretos de mujeres que fueron, o son, prostitutas en España y que representan ambos puntos de vista.

Una de ellas es Valery May, que afirma que se prostituye de manera voluntaria e independiente, significando independiente que ella formó su propia empresa, escoge a su clientes y puede rechazar de manera libre a cualquiera de ellos. Además ella elige dónde, cuándo y, cómo hemos dicho anteriormente, con quién. En su caso, cotiza lo que gana como trabajadora autónoma y goza de la seguridad social.
 Leyendo su punto de vista parece obvio que la legalización de la prostitución es beneficiable para todas aquellas mujeres que se quieren dedicar a ello y que, como seres libres, tienen derecho a hacerlo. 
Sin embargo, ¿es esta visión representativa de la realidad?
A raíz de un vídeo conocí el testimonio de Amelia Tiganus. Una mujer rumana que explica todo el proceso de manipulación psicológica y abusos que sufrió por parte de los proxenetas antes de que le ofrecieran “el paso a una vida mejor” en España. Estos abusos incluían violaciones múltiples y sistemáticas años antes de la manipulación y la oferta de dichos trabajos sexuales formando parte de un proceso de deshumanización. Amelia explica que hablando con sus compañeras confirmaban que habían tenido todas situaciones muy similares y que, todas sus vidas, parecían fotocopias. 
A pesar de que desde un principio le dijeron que se iba a dedicar a la prostitución, mucha de la verdad estaba maquillada, las condiciones de vida eran pésimas y no tenía acceso al dinero que ganaba, teniendo que pagar por vivir en el burdel y compartiendo habitación con muchas otras mujeres, en las cuales se realizaban los trabajos durante todo el día. Además las personas que ejercen la prostitución de manera “voluntaria”, como en el caso de Amelia,  no tienen protección laboral, de modo que no pueden darse de alta en la Seguridad Social, ni cotizar, ni sindicarse, ni ir a huelga, ni tener vacaciones.
Explica que aunque la puerta estaba abierta y podía irse, no lo hacía por miedo y por un sentimiento de culpabilidad debido a una falta de estabilidad e inteligencia emocional causada por años de manipulaciones psicológicas. 


Leer sobre la realidad de esta mujer me hizo darme cuenta de que ese conocimiento sobre el trabajo que van a realizar es producto de años de engaños y de un proceso de deshumanización antes y durante la etapa en la cual las mujeres están en los burdeles. Creo además que es una realidad mucho más representativa, de casi un 90% de las mujeres que se dedican a trabajos sexuales, que ese porcentaje restante que, cómo Valery May, lo hacen de manera totalmente libre, voluntaria y vocacional. Por ello, tras varios días leyendo diferentes testimonios de mujeres que fueron víctimas de trata y explotación sexual, considero que la ley debería favorecer a la inmensa mayoría de mujeres que viven en estas circunstancias y, por tanto, ilegalizar y abolir la prostitución, como ya se ha hecho en otros países de Europa como Suecia, Noruega o Francia. 

https://www.youtube.com/watch?v=ZXUF1oJvmOU&t=1087s

Son os videoxogos unha posible causa de conductas violentas?

A día de hoxe, os videoxogos non precisan ser presentados: todo o mundo sabe o que son, e incluso moitos xogaron máis dunha vez a un dos mesmos. A súa crecente popularidade desembocou na súa mala fama, polo que hai unha gran cantidade de persoas que consideran os videoxogos como unha causa importante de conductas violentas. Este pensamento sen moito en que fundamentarse vén imposto polos medios de comunicación, que levan a cabo actos amarelistas e alarmistas co fin de desprestixiar aos videoxogos e a calquera que os xogue, tratando aos videoxogadores coma "persoas enfermas e sen principios humanos". Xusto neste punto comeza a polémica: ata que punto pode chegar a influenciar ás persoas a visualización dun mundo ficticio no que priman os actos inmorais?

En primeiro lugar, hai que deixar claro que esta entrada vén motivada polo atentado que se levou a cabo en Nova Zelanda, en especial pola desinformación que promoven os medios de masas (como as noticias arxentinas). Estes prefiren polemizar, centrando a nova nos videoxogos, en vez de tratar o tema con seriedade, tal como o merece. En lugar de profundizar nas verdadeiras razóns racistas e discriminatorias que levaron ao terrorista a atacar unha mesquita, prefiren recurrir ao atallo, ao camiño fácil: botarlle a culpa a un xogo. Utilizando un argumento por analoxía, é bastante sinxelo desmontar este razonamento: se os videoxogos que posúen como tema principal o bélico incitan á violencia, as películas e os libros que tratan sobre os mesmos temas tamén o fan? Se lemos un libro no que se nos conta unha historia ficticia na que unha persoa mata a todos os que non son do seu agrado, e nós facemos o mesmo posteriormente, reside a culpa no libro? Obviamente, se levamos a cabo esta acción, é debido a que posuímos algún problema mental, polo que a culpa xa non reside no libro, senón que reside na nosa propia estabilidade mental, que non nos permite distinguir o falso do verdadeiro, ou o correcto do incorrecto.

O razonamento que utilizan os medios de comunicación tamén pode ser utilizado na súa contra: estes mostran sucesos catastróficos e brutais que ocorren no mundo, polo que utilizando a súa maneira de pensar, están difundindo a violencia e causando máis incidentes, debido á suposta influencia que estes aplicarían sobre as persoas que visen as noticias. De maneira lóxica, este razonamento é erróneo: se algén imita algo que ve, sexa real ou irreal, sabendo que é inmoral e pouco ético levar a cabo esta acción, o problema é unha enfermidade mental. En ningún caso hai que botarlle a culpa á fonte, xa que esta nunca é a causante de máis desperfectos mentais.

Como conclusión, os videoxogos non son a causa de conductas violentas. A causa é un problema psicolóxico, que provoca que certas persoas (un número moi reducido, xa que se contablizan 27 asasinatos "causados" por videoxogos en toda a historia) leven a cabo accións inmorais, confundindo o que ocorre nun videoxogo co que é correcto facer na vida real.

¿Estamos condicionados por el miedo?


En la mitología griega, Fobos era la personificación del temor y el horror. Hijo de Ares y Afrodita, la figura de Fobos aparecía antes de cada batalla, refiriéndose al miedo y pánico de los combatientes para luchar. Estos luchadores, aterrados, huían de la batalla o fingían su muerte para luego escapar. Sin embargo, ese miedo de los luchadores frente a la batalla, ¿ representaba su cobardía o realmente eran conscienes de lo que iba a ocurrir y actuaron cautamente ?

A lo largo de la historia se han desenvolvido numerosas batallas, guerras y enfrentamientos entre varios países con la finalidad de ser superior y alcanzar el máximo poder. En todos estos confrontamientos, la sociedad ha tenido un importante papel como partidario de estas batallas. Un ejemplo claro es el Holocausto de Auschwitz. En aquella época, Adolf Hitler, al frente del partido nazi instauró un régimen en el cual toda la sociedad tenía temor de sus actos. Hitler a través del miedo, y otras causas, consiguió controlar a una población bastante grande con la cual alzarse con el poder y dominio sobre ellos. A pesar de esto, gracias al Holocausto se decidió crear unos derechos que protejan a los individuos, por pánico a que esta situación se vuelva a repetir. Por lo tanto, es el miedo un sentimiento negativo que otorga control y poder, o nos ayuda a prever sucesos que tal vez ocurran en un futuro?

No es necesario ir tan atrás en la historia para ver cómo el pánico influye en la gente. Un claro ejemplo actual puede ser la violencia de género. Como ya una compañera comentó si debemos juzgar por las simples apariencias; la respuesta es sí. Imagínate estar caminando tranquilamente por una calle y a tu alrededor solo hay una única persona siguiéndote. En un primer momento se cree que estamos ante una situación normal, pero después piensas, ¿y si esa persona pretende hacernos daño o algo incluso peor? En este caso, el miedo toma un gran papel a la hora de reaccionar, ya que nos ayuda a predecir o intentar buscar la mejor solución posible ante esta situación. Ya sea por temor a ese desconocido o por el mero hecho de estar a solas ambos, reaccionamos huyendo de él / ella o metiéndonos en un lugar donde halla gente para sentirnos “protegidos”. Con respecto a la violencia de género, seguimos ante el mismo problema. Muchas mujeres, adolescentes o incluso niñas han tenido miedo de situaciones muy injustas ( como por ejemplo violaciones ) y tienen miedo de las consecuencias que estas pueden tener. Ya sea por miedo o pánico, están condicionadas por el qué dirán las demás personas sobre mi ( en caso de que se cuente lo ocurrido ) o al posible encontronazo que las personas que les hicieron pasar un mal momento.

Durante todo el transcurso de la historia el miedo ha sido un factor muy importante con respecto a la sociedad; llevándolos a guerras o incluso violaciones. Al fin y al cabo, el miedo es un método de defensa con el cual somos capaces de ver las consecuencias de los actos, los cuales nos ayudan a prosperar como seres humanos. Por lo tanto, si este miedo nunca hubiera existido, ¿habría supuesto un cambio en el pensamiento de la gente y de los países como los conocemos actualmente? ¿ Seríamos incapaces de predecir posibles daños o incidentes, o simplemente afrontarlos con naturalidad ?  

Ignacio González Pulleiro 1º A


domingo, 10 de marzo de 2019

Caso Semmelweis

 Ignaz Semmelweis fue un médico de origen húngaro que realizó importantes trabajos entre 1844 y 1849 en el Hospital General de Viena. Ignaz Semmelweis trabajaba en una parte del hospital y observó que una gran mayoría de las mujeres que habían dado a luz en esa parte concreta del hospital, contraían una enfermedad llamada fiebre puerperal o fiebre de postparto. En la otra parte del hospital en la que había tantas mujeres como en la primera, el porcentaje de mortalidad por esta enfermedad era mucho más bajo.  A raíz de observar los datos de mortalidad por tal enfermedad en una y otra parte del hospital, Semmelweis, decidió empezar a examinar porque ocurría eso.
Se describió la fiebre puerperal como "cambios atmosférico-cósmico-telúricos" que se extendían por distintos entornos y producía esta enfermedad en las mujeres que se hallaban de postparto pero ¿Porque se había infectado durante años una parte del hospital más que la segunda? ¿Y Por qué las mujeres que no daban a luz en el hospital, tampoco la padecían?
Lo primero que se consideró fue el hacinamiento que posteriormente se descartó debido a que en la parte en la que había menor mortalidad había más hacinamiento.
Otra de las ideas fue la dieta y cuidado. Una comisión atribuyó la culpa al reconocimiento poco cuidadoso que llevaban a cabo los estudiantes de medicina pero una vez que se redujo el número de estudiantes la mortalidad siguió con la misma tendencia.
Descartadas las explicaciones "físicas", Semmelweis incluso recurrió a las explicaciones "psicológicas" por ejemplo, en la primera división, un sacerdote anunciaba sus visitas con una campanilla y ponía a las mujeres nerviosas, se recomendó al sacerdote que cambiase su rutina y tampoco surtió efecto. Otra de las ideas que Semmelweis tuvo fue que las mujeres de la parte en la cual había más mortalidad, yacían de espaldas y en la otra parte de lado, se decidió comprobar esto haciendo que las mujeres que yacían de espaldas, yaciéran de lado pero la tasa de mortalidad, no disminuyó.
La solución del caso Semmelweis surgió (como en otros muchos problemas científicos) por casualidad ya que Kolletschka (un colega de Semmelweis), recibió una herida en el dedo producida por un escalpeto de un estudiante de medicina que estaba realizando una autopsia y posteriormente murió y presentó los mismos síntomas que el caso que se estaba investigando. Puesto que en esa época no se habían descubierto los microorganismos de tipo infeccioso, Semmelweis explicó que la "materia cadavérica" que había en el escalpeto del estudiante, fue la causa de la muerte de Kolletschka.
A raiz de este acontecimiento, se llegó a la conclusión de que las mujeres de la parte del hospital en la cual se concentraba la enfermedad de postparto, morían por una intoxicación sanguínea tal como lo había hecho Kolletschka. Se puso a prueba esta hipótesis desinfectando los materiales que se utilizaban y lavando las manos siempre antes de hacer una intervención y empezó a disminuir el porcentaje de mortalidad tanto en una parte del hospital como en la otra, además otro factor que hizo notar el descenso de la mortalidad en la parte que anteriormente había menos enfermedad fue que ayí las mujeres estaban atendidas por especialistas (comadronas) y no por estudiantes de medicina que diseccionaban cadáveres.        

Como vemos, este es un caso de método hipotético-científico bien aplicado: Semmelweis va pensando en hipótesis racionales, las pone a prueba y las descarta o las acepta dependiendo de los resultados obtenidos. También vemos que a veces las soluciones a los problemas surgen por "casualidad" pero siempre a raiz de un trabajo bien hecho y de observaciones cuidadosas. Esta historia  se basa en hacer conocer el porqué y el cómo de las cosas o problemas que surjan  mediante una serie de pasos: observación, hipótesis, experimentación, descripción de la experimentación y elaboración de una teoría.
                         



Paula Soneira Martínez 1ºA Bachiller.

¿Qué es una mesa?

Cuando la gente piensa en qué es una mesa, lo primero que se le viene a la cabeza es que es un mueble. Pero, no tiene por qué ser necesariamente un mueble; ya que hay mesas que pueden estar talladas en una roca, o como en la cultura oriental, que, extendiendo una alfombra sobre el suelo y posando cosas sobre ella, ya es considerada una mesa. Es decir, hay mesas inmuebles.

Esto es, que no porque algo se vea de una forma, debe de ser siempre de esa manera. Volviendo al ejemplo anterior, la mayor parte de las personas se imaginarán una mesa de madera, con cuatro patas y de tamaño medio; pero las hay de mármol, de cristal, con una pata, muy bajas…

Esto nos lleva a que, muchas veces, nuestra forma de ver las cosas es limitada, nos centramos en creer que las cosas son de una forma y no nos damos cuenta de la infinidad de posibilidades que nos puede presentar. Por ejemplo, cualquier persona no podría tener una visión objetiva de algo debido a todos los prejuicios que hay en nuestra sociedad, lo que nos lleva a que nuestro punto de vista, en muchas ocasiones, solo nos permite enfocarnos en una cosa. Podemos observar esto en lo referente a las personas; cuando pensamos en cómo debe ser una persona, lo más seguro es que se nos venga a la mente alguien que sigue los cánones de belleza que se han impuesto en la sociedad actual, descartando así a todas las personas que no entran en esta clasificación por culpa de nuestra percepción limitada.

A causa de nuestra percepción limitada, ocurren hoy en día, diversos problemas referidos al trato que se le da a las personas. Véanse despidos y sueldos injustos, solicitudes y oportunidades rechazadas, insultos hirientes, acciones que tienen como fin marginar a una persona o a un grupo de ellas, etc. Todos estos hechos existen por culpa de que no nos abrimos a ver las cosas de otra manera y permanecemos encerrados en nuestra perspectiva.

Otro ejemplo es, que, desde hace muchísimos siglos, la sociedad ha tenido un enfoque limitado debido a la gran cantidad de prejuicios que se tenían hacia las mujeres. Pero, poco a poco, algunos de esos prejuicios han ido desapareciendo lo que ha provocado que nuestra forma de pensar haya cambiado. Gracias a esto, cada vez estamos más cerca de la igualdad, pero no porque esto sea así debemos dejar de luchar, ya que seguimos muy lejos de conseguirlo.

Por eso, creemos que nuestra forma de pensar está cambiando constantemente; lo que nos hace avanzar como sociedad y, más concretamente, como personas racionales. Y, gradualmente, vamos logrando que nuestra visión sobre cómo debe ser una mesa, vaya cambiando; y así, vamos ampliando nuestra idea sobre el mundo.

Clara Pazos Vilar
Rodrigo Tasende Reboredo 1ºA

FEMINISMO PLURAL O OBRERO?


En la manifestación del 8 de marzo se repetía un mismo patrón muchas veces. Lucha interseccional, pero lucha obrera, que a la vez sería una contradicción, porque no se puede pretender incluírlo todo menos a las mujeres con ideologías de derechas, al final somos todas mujeres que sentimos la misma discriminación diaria.

A partir de este día me surgió una duda que aún no he logrado resolver.
¿Es el feminismo un movimiento plural, verdaderamente interseccional, que abarca mujeres de toda condición, orientación, origen... cualquier tipo de ideología política sin sentirse emparentada con ninguna?, ¿representa simplemente a MUJERES? No lo se.

El movimiento feminista es asociado desde sus orígenes a la ideología izquierdista, como tal el 8 de marzo es el día de la mujer trabajadora, obrera, que conmemora una de las primeras manifestaciones por los derechos de la mujer, el 8 de marzo de 1857 miles de mujeres salieron a las calles de Nueva York a manifestarse en contra de las míseras condiciones laborales que sufrían y a reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.

Queda claro que el movimiento tiene un origen obrero, pero, ¿no es el feminismo un movimiento que pretende representar a todas las mujeres?.

En origen hablamos de clases, la clase alta, aristócrata que oprime a la obrera, a esto asociamos ideologías, derechas para la primera e izquierdas para la segunda.
Hablando con un conocido el me decía que el enemigo del feminismo no es de género si no de clase, que el feminismo tenía que ser un movimiento obrero, pero como vamos a alcanzar la igualdad de género dejando a la mitad de la población descontenta y atrás.
No creo que el feminismo busque un enemigo personal, más allá del sistema patriarcal y quienes lo apoyan y ejercen. No busca venganza y creo que es un movimiento que abraza, que proporciona apoyo a todas las mujeres a la hora de la verdad, da igual cual sea su condición que si eres víctima del patriarcado el feminismo estará ahí para respaldarte.
Las ideologías de derechas a mi modo de ver van en contra de los propios ideales feministas, pero no eres aceptada como feminista por ser de derechas?, sigues siendo una mujer, es justo que pretendamos buscar un feminismo más homogéneo?, no debería este dejar atrás las distinciones, pero como separamos la política de un asunto tan político como es al fin y al cabo el feminismo, quien va a decidir el futuro de las mujeres en el país viene a ser el gobierno, tal vez puede te influyan más las políticas de emigración o economía que las de igualdad y por eso acabes votando a un partido de derechas, pero no vale de nada que muestres tu apoyo al movimiento, que reclames una sociedad más igualitaria y justa con las mujeres, que te reivindiques como feminista y vayas a la manifestación, si después no lo respaldas, si en las urnas votas a partidos que no apoyan estas convicciones, con ideas retrogradas y misóginas, en contra de la propia huelga que tu acabas de hacer o de algunos de sus mayores logros como sería el aborto.

Entonces esto se convertiría en un método de retroceso, de no avanzar, aunque al mismo tiempo muchas veces votamos a los partidos que nos parecen más afines pero sin ser del todo representativos, al menos malo solemos decir.


Ahora bien, si pretendemos alcanzar un mundo igualitario necesitamos de la colaboración de todos, tanto hombres como mujeres de toda ideología, no podemos pretender llegar a la igualdad incluyendo solo a personas con ideologías de izquierdas, pero a la vez en cuanto a política son estas las únicas que lo representan.

¿Es nuestro objetivo evolucionar a un feminismo más amplio, desasociado de ideologías políticas independientemente de estas o del origen del propio feminismo?
A pesar de que creo que tiene que ser una lucha que transcienda fronteras e ideologías, y que no debería ir asociada a partidos es inevitable ver este tema más reflejado en unos que en otros. 
No podemos pretender que la gente de derechas se vuelva de izquierdas, ni ser una sociedad homogénea, pero tal vez la políticas en cuanto a violencia de género e igualdad deban llegar a ser impuestas y aceptadas por cualquier partido independientemente de los valores que tenga en cualquier otra materia. 
Tal vez ningún cambio sea permanente y simplemente vayamos para delante y para atrás continuamente en la historia.
Luchamos en la época en la que nos toca vivir para que las cosas en las generaciones futuras sean las mejores posibles. En ciertos aspectos como si la sanidad debe ser pública o privada prima si te importa más el aspecto social o el económico, nunca nos vamos a poner de acuerdo en ciertos ámbitos como este, dependerán únicamente de los gobiernos que nos regulen, pero tal vez, con el feminismo se llegará a un momento en que las personas acepten estas convicciones como propias y naturales, como algo que tiene que ser así por el bien de la humanidad.
Yo veo imposible que las mujeres vuelvan a tener vetado el derecho a voto pero no veo imposible que se nos quite el derecho al aborto, tal vez lo que tenga que pasar por encima de las cosas es el tiempo, siglos para que lo veamos de una perspectiva diferente.




"SIEGA"


"Nos convertimos en seres antinaturales en cuanto conquistamos la muerte"
                                                                                               -Neal Shusterman "SIEGA"

 Todos hemos pensado alguna vez que será de nosotros después de morir, que nos ocurrirá, si será tan terrible como pensamos, si será algo agradable, si nos hecharán de menos cuando ya no estemos, si nosotros hecharemos de menos...

Lo primero que aparece cuando pensamos en la muerte, imponiendose por delante de todo lo demas, es algo mucho mas primario e intrínsicamente humano, el miedo. Tenemos miedo al hecho de dejar de existir, de caer en el olvido o de que lo que nos espera sea mucho peor que lo que hemos dejado atras. Es una sensación que te agobia y que te asfixia hasta que sientes que ya no puedes respirar. Ojalá que ya no existiera el miedo, que las personas fueramos capaces de deshacernos de él como si fuera el envoltorio de un caramelo.

Ahora bien, imaginaos un mundo dónde ya no existiera ese miedo a morir. Dónde no haya enfermedades, no haya asesinatos, dónde ya no exista el miedo a marcharse para no volver, ya que se ha convertido en una posibilidad tan remota que ya a nadie le preocupa.

En el mundo que se plantea en "Siega" la humanidad ha superado la muerte, pero debido la sobrepoblación emergen unas figuras llamadas segadores que tienen la obligación de "segar" a las personas. No hay muchos de ellos y apenas tienen unos pocos cientos de personas como "cuota". En esas circunstancias, la idea de morir es algo tan remoto que practicamente se ignora.

La única figura que esta libre por completo es el segador. A cambio de esta inmortalidad, el segador debe acabar con las vidas de otros.

En un mundo como este, si te dieran la posibilidad de elegir, quien decidirías ser, ¿el segador o el segado? ¿Serías capaz de mantenerte toda la eternidad arrebatando vidas de otros? ¿Cada día de tu vida, mes tras mes, año tras año, durante toda la eternidad? ¿O acaso prefirirías seguir con tu vida tranquilamente hasta el día que el segador aparezca en tu puerta reclamando tu vida y tú no puedas negarte?Es entonces cuando el miedo aparece ante ti y tu lo reconoces a pesar de todo.

Qué elegirías, ¿vivir como si el miedo a morir ya no existiera hasta el último instante, o ser lo que provoca ese miedo final que se creía olvidado?





¿Nuestras acciones pueden cambiar algo?

La mayoría de nosotros creemos que aunque hagamos algo dirigiéndonos a un fin concreto, esto no servirá para nada ya que no será suficiente. Por lo tanto no lo llevamos a cabo y nos libramos del trabajo que esto nos conlleva.

¿Qué nos lleva a pensar esto? Probablemente el fin al que queríamos llegar es algo mayor que nosotros mismos, por ejemplo el acoso que sufre alguien, la contaminación o el maltrato animal.
Refiriéndome a esto último, el veganismo es una nueva forma de vida que excluye toda explotación animal tanto en la alimentación como en cualquier otro proceso, que muchas personas no llevan a cabo, ya sea porque no se ven capaces de hacerlo o simplemente dicen “ para qué voy a dejar de comer carne si alguien más lo va a hacer y al animal lo van a tener que  matar igual”. Esta es una  disculpa que se pone para hacernos sentir mejor. Sin embargo, siguiendo esta nueva forma de  pensar solo contabilizando la alimentación, se salvan por persona una media de 357 animales, 1000 metros cuadrados de bosque y no contaminamos los 1500 litros de agua por cada kg de carne que estaríamos usando de una forma indirecta si comiéramos carne…

 Por lo tanto, las acciones que en un principio pensábamos que no afectarían lo suficiente como para crear un cambio ¿deberíamos reconsiderarlas?


María Pazos Míguez 1ºA

Pantbasednews

viernes, 8 de marzo de 2019

¿Necesitamos políticas feministas?


Pues sí....., vamos allá.

 ¿Para qué necesitamos políticas feministas si vivimos en democracias occidentales que nos facilitan el ejercicio de nuestras libertades y derechos?

 ¿Por qué debemos mostrar y convencer sobre la necesidad de dar prioridad a las políticas feministas?

   Pues por muchas razones creo yo, y aunque la agenda feminista es pesada y tiene muchos frentes abiertos, no debemos perder la brújula de lo que es prioritario defender hoy: la lucha por la paridad política.

     ¿Por qué? Porque desde sus comienzos la revolución feminista ha situado a la humanidad ante un objetivo común: la lucha por la igualdad y la libertad como derechos inherentes a todo ser humano.  Ambos ideales se sitúan en el orden de lo ético como valor, y en lo político como derecho, y como bien dice bien mi maestra y filósofa Amelia Valcárcel, no pertenecen al orden espontáneo de las cosas; es decir, no son algo natural sino cultural, y por ello susceptibles de evolución o involución en su consecución.

     La historia del feminismo, tiene como movimiento revolucionario que es, una larga historia en la que se ha luchado por el reconocimiento de las libertades civiles: de sufragio, de acceso al saber, a la educación, al mundo laboral, etc., en donde las mujeres hemos podido acceder a un rango de derechos porque los hemos luchado en el ámbito de lo político que es, por otra parte, en donde se establecen los principios legislativos que organizan nuestra convivencia; sin embargo, en el siglo XXI, a pesar de las limitaciones y el acceso desigual a las libertades, hay un objetivo que debemos situar por delante y este es la necesidad ineludible de la paridad, esa es hoy nuestra agenda.

     El concepto de paridad está relacionado con el imperativo que supone corregir la falta de representatividad de las mujeres en la esfera pública, sobre todo en la política. Y actualmente,  como repite siempre que puede Amelia Valcárcel, en occidente y solo en occidente, hemos avanzado fundamentalmente en políticas de la paridad en la política formal; es decir, en el aumento de la presencia en número de mujeres con respecto a los hombres en cargos políticos, ese es nuestro único avance en los últimos treinta años, además de los derechos sexuales y reproductivos. Los otros avances como los derechos políticos, civiles y educativos los consiguió el sufragismo durante cien años de activismo político.

     Por lo tanto, en términos de paridad, nos falta mucho para conseguir visibilidad y representación en los centros de poder: medios de comunicación, en el saber/poder, en el conglomerado económico-empresarial, en el ámbito de la creatividad, la religión, el ejército, el deporte, y lo que me interesa mucho, la memoria colectiva a la que hace alusión la interesante entrada de Nerea García.

     En conclusión, necesitamos políticas feministas que defiendan la paridad política si queremos una sociedad más justa en la que, tanto mujeres como hombres, seamos más libres para tomar las decisiones que afectan a nuestras vidas.  Necesitamos un nuevo pacto social donde esa igualdad  sea una realidad, porque es un requisito fundamental para legitimar la calidad de nuestras democracias, dado que la experiencia nos dice que la participación de mujeres en espacios donde se decide la agenda política, contribuye a que se incorporen temas que repercuten en beneficio de toda la sociedad  en su conjunto (entenderéis que este tema debe tratarse con mayor profundidad).

     Pero esto no será posible si no hacemos activismo, mujeres y hombres, por una igualdad real en el acceso al poder político, para así transformar las relaciones de influencia y desigualdad, de forma que esa paridad pública tenga sus efectos en la paridad privada. No me cabe duda que es el camino, además de la educación,  para que podamos trascender esos estereotipos y prejuicios que nos lastran y dificultan nuestras relaciones y entendimientos mutuos.

     Poniéndonos optimistas, la historia nos proporciona una lección fundamental, un mundo mejor siempre es posible, así que el futuro y el presente de hoy está en nuestras manos. No lo olvidemos.

 Hoy 8 de marzo, os animo más que nunca a contribuir con vuestras aportaciones a un día de reflexión y reivindicación de la agenda feminista, que tendrá su presencia en las calles de nuestras ciudades, porque es ahí, en el ágora pública, donde la ciudadanía manifiesta sus reivindicaciones, a la par que muestra sus preferencias políticas, en las elecciones periódicas que el sistema democrático habilita.

     Por último, para aquellos cerebros perezosos que pasaron por alto la historia del feminismo en España, les dejo este breve corto que, aunque omite mucho, sí nos aporta en poco tiempo, una primera impresión para seguir investigando sobre nuestra historia de luchas en pro de la libertad, la justicia y la paridad que hoy defendemos.

¡Qué paséis un buen día!



¿Por qué debemos luchar?

Hoy es 8 de marzo. Es el día internacional de la mujer. Este día fue declarado así por la ONU en 1975. Todo comenzó con el incendio de una fábrica de camisas de Nueva York, en el que murieron 146 personas, entre ellas 123 mujeres. Esto marcó el inicio de un día en que las mujeres luchan por sus derechos. 
Pero, ¿por qué debemos luchar? 

En primer lugar, me remontaré a la prehistoria. 
La prehistoria es un período de la historia que todos debemos estudiar en la escuela. Como en cualquier libro de texto, hay ilustraciones para poder visualizar mejor lo que estudiamos. ¿Alguna vez te has fijado detenidamente en alguna de ellas y has notado algo extraño? ¿Te has dado cuenta de que en las ilustraciones sobre la evolución humana solo se representan a hombres? ¿Acaso las mujeres no han sufrido un proceso de evolución?  
No se representa la evolución de la mujer porque la masculina se asume como genérica. Nos presentan una percepción tergiversada que nos produce un aprendizaje no consciente y que nos lleva a la invisibilidad de la mujer ya desde la prehistoria.  
Fíjate en esta imagen: 
Ver las imágenes de origen 

En esta ilustración sí que aparecen representadas las mujeres, pero fijémonos más allá: 
Las mujeres en esta ilustración realizan actividades que no entrañan un conocimiento necesario, al contrario de las actividades como la caza o hacer el fuego, que realizan los hombres.  
Además, la diferencia en la musculatura de los brazos de ambos es muy notable, como suponiendo que las mujeres no necesitan grandes músculos ya que no serían capaces de realizar tales actividades que si los requieren.  
Esto se representa en los libros de texto que desde pequeños ya tenemos como familiarizados, a pesar de carecer de alguna evidencia científica. Es un conocimiento adquirido que deberíamos cambiar, ya que la comparación entre historia y memoria es inevitable. 

A la hora de realizar una hazaña histórica para recordar, muchas veces también se invisibiliza a la mujer en este campo, hasta tal punto de dar a parecer que no han contribuido, a pesar de haberlo hecho, aunque solo fuese contribuyendo a la memoria colectiva. 

En lo que se refiere a las instituciones sociales, las mujeres estamos estructuradas como si fuésemos una minoría, y es un claro ejemplo el suceso del incendio de la fábrica de Nueva York. 
La gran mayoría de los trabajadores eran mujeres, y ha tenido que suceder tal acontecimiento como fue ese incendio para dar un pequeño paso hacia el reconocimiento de los derechos negados a las mujeres. 
Por todo esto luchamos y por todo esto concluyo que deberíamos incluir tanto a hombres como mujeres en la humanidad y luchar por la justicia y la igualdad que ambos nos merecemos. 
Lo triste es que tengamos que hacerlo celebrando este día con manifestaciones, ya que si desde el principio hubiésemos dado la visibilidad a ambos géneros quizás no nos encontraríamos en la posición de hoy en día, en una situación en la que sustituir el término “hombre” por el de “humanidad” no es suficiente para que la mujer se sienta incluida en la historia. 

¿Crees que la situación actual de la mujer podría haber cambiado si desde el principio de los tiempos ya le hubiésemos dado la visibilidad correspondiente?

Nerea García Esmorís 1ºB