domingo, 21 de mayo de 2017

El caos virtual

El ser humano lleva desde el comienzo de la historia desarrollando inventos, técnicas, aparatos que lo hagan el mejor, el indestructible, que hagan su vida más fácil, sin darse cuenta de que muchos de ellos les hacen más vulnerables además de los problemas que le puede acarrear.
Lo que nos resume la noticia de lo sucedido estos días a nivel mundial, es más que una llamada de atención, es una alerta en toda regla.
Vivimos sometidos y dependientes a Internet, a las tablets, móviles, ordenadores o cualquier tipo de aparato similar.  Hemos hecho un escaparate al mundo de nuestras vidas.  Es indudable e incuestionable el alto valor que tiene todo lo logrado y lo que ha mejorado el mundo con todas estas tecnologías.  Sería de necios negar la evidencia de algo tan absolutamente majestuoso, que permita intercambiar información a alguien de Singapur con un español en cuestión de segundos, que puedas tener miles de archivos a los que acceder en un instante, clasificados, filtrados…   Pero tenemos que ser objetivos y reconocer que todo tiene su talón de Aquiles.
Hemos hecho un mundo virtual, en el que no hay cerraduras de seguridad inquebrantables, porque en un solo momento el cerrajero puede ser el mismo ladrón.  Esa capacidad de unión, conexión es la misma que hace que vivamos siempre expuestos a merced de que un hacker cuyos intereses tenga nefastas consecuencias para todos.
Ha quedado al descubierto, como ya sucedió en otras ocasiones, aunque no fuese a tan gran escala,  que incluso los grandes gobiernos, las grandes compañías, la inteligencia, no tienen ese cortafuegos invencible y que a través de lo que hemos creado podemos ser también destruidos. 

El caos puede adueñarse del mundo, tal cual la mejor película de Hollywood en un minuto y sentirnos totalmente despojados de nuestra privacidad y por ello de nuestra libertad. 

¿Cómo se ve afectada la esfera política por los medios de comunicación?

Las nuevas tecnologías que desbordan nuestras vidas y la ampliación del alcance de los medios de comunicación han llevado a que la esfera política sea asunto de cada día, además de cuestionado y comentado por todos los ciudadanos. El sistema político instaurado en España desde el inicio de la transición democrática en el año 1975 es la democracia, que defiende la soberanía del pueblo a la hora de tomar decisiones y su derecho a elegir aquellos que los gobiernan. Esta nueva situación histórica y política hace que: se haya ampliado la esfera pública y su influencia, se hayan alcanzado una serie de libertades públicas de expresión de ideas y haya surgido la posibilidad de argumentar sobre aquello que nos concierne.
La ampliación de la esfera pública a todos los ciudadanos fue llevada a cabo durante el siglo XX, su desenvolvimiento está asociado con el desarrollo de las tecnologías además de con transformaciones sociales de gran envergadura. Esta ampliación además de modificar forzosamente la estructura de los medios de comunicación y las formas instituciones de opinión pública, ha generado nueva problemática propia de las sociedades contemporáneas. La información que estos medios nos hacen llegar, es indispensable para la formación de la opinión y para la constitución de una voluntad general asentada en la deliberación racional en la esfera pública. La libertad de prensa se ha constituido como uno de los principales logros de la libertad de expresión en los Estados democráticos.
La esfera pública no se ha visto modificada exclusivamente por la admisión de agentes civiles antes excluidos, sino también por el escenario virtual y transfronterizo que inunda nuestras vidas.
Por todo esto, se han generado las llamadas democracias mediáticas, en las cuales las información se ha convertido en poder además de en un bien preciado y cotizado. Nuestras opiniones políticas se ven tremendamente influenciadas por los titulares de prensa y los títulos del telediario. La parte grave de este asunto es que todos estos mecanismos de comunicación y propaganda están sustituyendo los procedimientos democráticos de elaboración de la opinión pública, del interés general o de funcionamiento de los ámbito legislativo, judicial o gubernamental.
Hagámonos una pregunta: ¿ la vida política de nuestros estados democráticos sería la misma de no ser por los medios de comunicación?
Está más que claro que el desenvolvimiento político de nuestros países no sería el mismo de no ser por todos esos titulares que leemos cada día, los informativos o las redes sociales. ¿Habrían sido igual de polémicas las elecciones estadounidenses de no ser por los polémicos tweets de Trump, o sino hubiesen sido filtrados los correos que Hillary mandaba desde su puesto de trabajo?.
¿Realmente estamos siendo informados como ciudadanos o estamos siendo consumidores de toda esta “información”?

Aunque para nosotros parezca algo todavía lejano o ajeno, deberíamos pararnos a pensar si queremos ser considerados como una simple masa a la cual se puede guiar e influenciar en función de los intereses de unos pocos, o como los ciudadanos que deciden por ellos mismos. Debemos exigir una información objetiva y clara, que nos permita decidir y pensar por nosotros mismos.

sábado, 20 de mayo de 2017

El feminicidio


Hace varias semanas leía el diario El País cuando una de las noticias de la sección internacional llamó tremendamente mi atención. El titular hablaba de la misteriosa muerte y desaparición de dos jóvenes que se hayaban en México de vacaciones. Ambas eran estudiantes universitarias, independientes y decididas, pero sus vidas se vieron truncadas.
 Era totalmente desconocedora de la situación que se vivía en México respecto a las numerosas desapariciones y homicidios de mujeres allí, bautizados como feminicidios. Esto también hace que me replantee hasta que punto estamos realmente informados, ya que no hablo de una noticia que ocupase una página entera o una portada como lo hacen acontecimientos deportivos.
Después de leer esta noticia decidí estar atenta por si leía alguna más, y así fue. Entre estos  titulares: “El hallazgo de los cadáveres de dos mujeres sacuden México”, “El brutal asesinato de una menor destapa la inseguridad de un municipio mexicano”, “La ONU alerta sobre la impunidad de la violencia sexual en México”,… y así sucesivamente.
Ante esta situación millones de mujeres se movilizaron por la calles de todo México y muchas se sumaron en Twitter al hashtag  #Miprimeracoso,  para que ninguna de sus voces fuesen silenciadas y al mismo tiempo haciéndole saber al resto que no están solas en esto.
En todos los casos la mujer que había sido víctima de un asesinato, una agresión sexual o simplemente una agresión verbal, algo que muchos consideran como “normal”, era puesta en la palestra pública como una mujer con actitudes inapropiadas, que le gustaba arreglarse e ir guapa, que era estudiante, viajaba, cuando paseaba iba con sus amigas o sola pero sin un hombre que la protegiese; como si todo esto fuese motivo de peso para justificar lo que le había ocurrido. ¿Es todo esto un motivo para que estos agresores, se permitan la concesión de humillarlas, asesinarlas o violarlas? Por supuesto que no.
Pero no hay que irse tan lejos para saber la situación en la que nos encontramos las mujeres. Si has sido víctima de algún suceso de este tipo sabrás que si ibas caminando sola, llevabas falda, ibas por la calle de madrugada son agravantes. La típica frase de ”va provocando”, es que “como se viste”. ..¿Pero por qué esto es así? La sociedad en la que vivimos nos hace pensar que la culpa es nuestra, pero en vez de enseñarnos a tener cuidado para no sufrir un acto de este tipo, deberían enseñar el valor de la vida y el respeto de todos nosotros por igual.  Hombres o mujeres, todos tienen el mismo valor y el mismo peso en una balanza.  El sexo no debe definir nunca el valor de un ser humano, ni ser motivo para coartar su libertad. 
Resulta impensable que este mundo de globalización, tan 2.0 en el que ahora vivimos, donde tod@s hemos conseguido grandes avances en ciencia, tecnología,  sigamos en el trato a la mujer todavía en los anales de la civilización.
La violencia no es algo justificable y está en mano de todos denunciarla además de no permitirla o ignorarla, porque no actuar contra ello te hace cómplice.
Lo realmente triste y decepcionante es               que muchos creen que erradicar esto es imposible, que la mujer siempre estará en una condición de inferioridad respecto al hombre por mucho que luchemos.
Por último cabe decir que no es solo lucha de mujeres, sino de todos por igual, poniéndonos ya no solo en la piel de nuestras madres, hermanas, amigas,… sino en la nuestra.


miércoles, 17 de mayo de 2017

El ser humano, un todólogo en las redes sociales.

Durante los últimos años el incremento en el uso de redes sociales ha generado grandes expectativas con respecto a su potencial para transformar la comunicación política y la relación de los representantes públicos con los ciudadanos. 
A medida que la participación a nivel política ha ido creciendo en las redes sociales también se han hecho numerosos análisis cuestionando hasta qué punto se facilita que las voces más débiles sean escuchadas o cómo incrementan nuestro acceso a una mayor diversidad de opiniones.                                                                                                                                   
El ser humano, caracterizado como un todólogo en la red social entra en un proceso democratizador a medida que expone sus ideas en su red social, provocando así un mundo de espectáculo, donde tiene más importancia el protagonismo que la información.            
Actualmente la red social con mayor protagonismo a nivel político se considera Twitter, un mundo en el cual se bombardea información de un lado a otro donde muchas veces se envía con el fin de llamar la atención, más que aportar conocimientos. 
Nos adentramos así en un medio de comunicación de masas en el cual estamos en la etapa de la infancia, es decir, de entender cómo poder explotar toda esta información a la que tenemos acceso.
De la misma manera, y cada vez con más frecuencia, nos encontramos con las múltiples discusiones e intenciones de 'dar caña' de un político a otro.
Es aquí donde nos referimos al espectáculo y al protagonismo que cada político desea ganar hoy en día atacando a sus compañeros de profesión.                                                                                     Esto se ha comprobado durante el pasado año, donde al presidente de la Junta de Extremadura, el socialista Guillermo Fernández Vara, le caía un chaparrón de insultos encima cada vez que expresaba sus opiniones que ponían en cuestión el implacable 'no' de Pedro Sánchez a la investidura de Mariano Rajoy, curiosamente por perfiles cercanos al PSOE, aunque la secretaria de dicho partido ha desmentido todo esto.                                                                           

Es así como se reafirma que una simple red social, donde cada persona es libre de expresar su idea bajo un nivel democrático con el fin de acercar sus pensamientos a todos los partidos políticos, se convierte en un medio donde la cantidad de información que circula se aprovecha para generar tensión y críticas entre todos los representantes de los partidos políticos, buscando el espectáculo y el llamar la atención.

lunes, 15 de mayo de 2017

La dictadura del lenguaje

La dictadura del lenguaje

Algo increíblemente divertido es la polla,
algo terriblemente aburrido es un coñazo,
ser un zorro es ser astuto,
ser una zorra es ser promiscua,
ser un lobo es ser experimentado,
ser una loba es ser una buscona,
ser un perro en la cama es ser vago,
ser una perra en la cama es ser lujuriosa,
ser un cerdo va con la higiene,
ser una cerda va con la iniciativa,

Decimos “no me entiendes”
antes de decir “no me sé explicar”
y lo que intento decir es que
¿cómo podemos pretender cambiar la desigualdad
si a veces el propio idioma es el que parece que no quiere cambiar?


David Martínez Álvarez, más conocido como Rayden, es escritor, rapero, poeta o, como al le gusta definirse “cantante de poesía y escritor de música”. Denuncia el lenguaje sexista en este poema perteneciente a su segundo libro de prosa poética TErminAMOs y otros poemas sin terminar.

A algunos les parecerá una reivindicación absurda propuesta por las acuñadas “feminazis” pero creo que el feminismo a mayores de luchar por la reivindicación de los derechos asociados exclusivamente a los hombres, la brecha salarial, o la violencia de género debe prestar también atención a las pequeñas cosas que se hacen imprescindibles para la revolución y los cambios a mayor escala.

A raíz de esto, se presenta otro dilema y es el uso del doble género en sustantivos o adjetivos neutros como médico/a, independiente/o. Lo cual considero exagerado e inviable por su difícil adaptación al lenguaje cotidiano y el atentado que supone contra las normas de la gramática.





Marta Grech  Santi 2BachD
Paula Rodríguez González 2BachD

domingo, 14 de mayo de 2017

Por un mundo igualitario

Este 4 de mayo se publicaba en el periódico El país una noticia que me hizo reflexionar. Se trataba de una joven de 16 años, Lucie, que en medio de una manifestación xenófoba de neonazis, se plantó delante de uno de ellos para argumentar sobre lo que era el concepto de nación y de la crisis de los refugiados, crisis que estamos viviendo todos los países y que entre todos deberíamos solucionar.

Pero esta situación me hizo pensar en el hecho de que cualquier problema, a nivel individual o a nivel mundial, hay que solucionarlo mediante el entendimiento y con propuestas de soluciones válidas. La violencia no es el medio y la ignorancia no sirve como excusa para no hacer nada.
Este caso saca a la luz el problema de los refugiados y de como después de tanto tiempo y de tantas promesas incumplidas, el problema sigue ahí. Pero, y todos los demás problemas que se llevan arrastrando desde hace mucho más tiempo? Por ejemplo, el papel de la mujer frente al hombre, en pleno siglo XXI, las mujeres siguen estando en clara desventaja con respecto a los hombres en todos los ámbitos: laboral, económico, en la propia sociedad, etc.
Cuántas veces, casi día tras día, vemos en la televisión, en la radio, en lo periódicos mujeres violadas, maltratadas, asesinadas, y como si nada. Las personas siguen sin hacer nada frente a este tipo de situaciones de xenofobia, misoginia, homofobia, racismo… todo continua actualmente y en algunos casos casi con más intensidad que antes.

Por todo esto, el caso de esta niña me hizo reflexionar, siendo tan joven no pensó ni en un momento en la repercusión de sus actos, actuó sin miedo, y eso es lo que deberíamos empezar a hacer todos. Porque para vivir en una sociedad en la que reine la igualdad, debemos empezar por cambiar nuestros actos y dejar de tener “miedo” por lo que piensen o hagan los demás, ya que los derechos humanos se han hecho por igual para todas las personas, con independencia de que seas hombre o mujer, heterosexual u homosexual, católico o musulmán, de derechas o de izquierdas, blanco o negro, español o sirio.
Algunas de las fotografías más simbólicas de la defensa de derechos ante este tipo de manifestaciones son las siguientes:

martes, 18 de abril de 2017

Vivir el acontecimiento

El próximo jueves 20 de abril, En Santiago de Compostela a las 19:00 en el EspacioUNE (Librería Gallaecia Liber, c/ Ramón Cabanillas,8) tendrá lugar el coloquio-presentación del libro de mi compañero y profesor del centro Abraham Rubín Álvarez: Vivir el acontecimiento. Aproximaciones desde el pensamiento contemporáneo. Un interesante recorrido filosófico en el que se aborda a pensadores contemporáneos fundamentales como Martin Heidegger, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Antonio Negri, Maurizio Lazzarato, Fredric Jameson y Slavoj Žižek. Charlaran con Abraham los siguientes pensadores y profesores: José Miguel Sagüillo Fernández, Luís García Soto y Ángel Pérez Fernández. No os lo perdáis.

miércoles, 5 de abril de 2017

¿Podrán los robots llegar a ser considerados personas?
La creación de los robots tenía un objetivo principal: hacernos la vida más fácil. Esto supondría sustituirnos en aquellos trabajos duros, físicos y peligrosos, que no queríamos realizar; ayudarnos a desarrollar tareas repetitivas de cálculo o de fabricación en procesos industriales. Su presencia en nuestra vida cotidiana es frecuente y lo será más en el futuro. Para lograr una apariencia más sofisticada, se planteó fabricarlos a nuestra imagen y semejanza. En un futuro no tan lejano, tendrán la capacidad de moverse, hablar y gesticular como nosotros. Sin embargo, desde el punto de vista de la filosofía ¿podemos definirlos en ese momento como personas?
En el ámbito de la biología, es una negación rotunda. Sus sistemas, su crecimiento, su composición, no se asemejan a un ser vivo. Los robots no cumplen ninguna de las características esenciales de un ser humano: nutrición, relación, reproducción. Desde el punto de vista de la variedad, para un mismo modelo, todas las réplicas de robot serán iguales, son modelos prediseñados por empresas.
Puede que la vida sea un concepto inexplicable y que no sepamos realmente como se originó. Véase en nuestro caso. En la filosofía surgen las preguntas reflexivas, probablemente más importantes en nuestra condición de personas: ¿qué somos?, ¿cuál es nuestro origen?, ¿Por qué estamos aquí?, ¿Qué debemos hacer? o ¿qué debemos esperar? Los robots no se plantean ninguna de estas cuestiones, sabemos exactamente que son, como se crearon y cuál es su función. Toda su actividad está planificada y siempre tendrá la misma rutina.
Ante la última cuestión, la inteligencia artificial se caracteriza, como su propio nombre indica, por no ser natural. De forma que fue programada mediante algoritmos para que, a partir de señales, tomar decisiones pautadas. Esta inteligencia les permite acatar sus funciones de manera más eficiente y más rápida que una persona pudiera hacerlo nunca. ¿Pero realmente son sólo su inteligencia y apariencia lo que les otorga directamente el valor de personas?
Cuando pensamos en la palabra humanidad o lo que significa ser persona, no nos centramos únicamente en la fisionomía o la capacidad  de lógica o de trabajo, sino en algo más complejo. Pensamos en nuestra conciencia, en nuestros sentimientos, como la solidaridad, la amabilidad, el cariño; en nuestra imaginación que está en nuestros sueños y otros valores tan importantes como la fe, la libertad, la moral, la ética o la responsabilidad. Estos factores nos hacen humanos, nos hacen personas.

Los robots no serán personas, serán máquinas creadas por personas. En todos los ámbitos, tanto biológico como psicológico, nuestras características nos hacen únicos.

Sexo y género en la construcción del yo

Somos seres sociales. Las personas pertenecemos a comunidades, sociedades o culturas. En el transcurso de nuestra infancia a la madurez aprendemos e interiorizamos los elementos socioculturales de nuestro entorno. Durante este proceso de adaptación, aprendemos a actuar y a pensar de acuerdo a las normas consensuadas de nuestra comunidad. En relación a este proceso de aprendizaje, me centraré en la construcción y visión que se adquiere de la categoría sexo y género.
Ya sea mediante el aprendizaje académico (escuela, instituto, universidad) o  informal (grupos de personas cercanas o medios de comunicación), interiorizamos los roles de las personas a nuestro alrededor y la perspectiva hacia ellos e incluso, de nosotros mismos. Entre los aspectos que más nos definen se encuentran el sexo y el género, dos clasificaciones que, erróneamente, se suelen clasificar como iguales.
El sexo es un término puramente biológico, es la descripción de nuestro organismo y cuerpo. Existen dos sexos: masculino y femenino, cada uno de ellos caracteriza el aspecto morfológico de una persona. Otra perspectiva ofrece la palabra género, el cual se refiere a un término psicológico únicamente humano, define nuestra identidad y cómo nos sentimos.
En la práctica, las denominaciones de sexo y género muestran diferentes enfoques. Aunque vivamos en el siglo XXI, nos encontramos todavía en una sociedad patriarcal. No importa que el movimiento feminista llegue cada vez más lejos, y asuma como objetivo la igualdad entre los sexos. Nuestra sociedad sigue siendo sexista, la lista de estereotipos asociadas al sexo es muy larga, desde la forma de ser,  la forma de actuar hasta la forma de vestir. Se reconoce desde la infancia que el color definirá al individuo, habitación rosa para la niña y azul para el niño, y se continúa con los juguetes, muñecas y casitas para niñas y coches y juguetes bélicos para niños.
Debido a esta desigualdad hay que cuestionar los géneros, no ser varonil o femenino, sino que no haya ejemplos,  que una mujer pueda ser estable, fuerte y llevar la ropa que quiera y que un hombre pueda ser sensible, tímido y ponerse los colores que él prefiera.
Esta crítica contra la desigualdad es la base del movimiento feminista desde hace más de un siglo, han logrado hasta la fecha resultados muy importantes, lo cual ha hecho que la vida hace 100 años para las mujeres en el mundo occidental haya mejorado enormemente. Sin embargo, no menciono este movimiento para resumir su lucha o lo que aún queda por hacer en los ámbitos laborales y sociales tanto en el mundo occidental como el oriental, sino que he notado que en los últimos tiempos, el término feminista se ha generalizado a una causa hipócrita. La razón de esta afirmación es que estos ciertos miembros feministas luchan con persistencia contra los estereotipos femeninos, pero los masculinos no. Tal vez sea causa de la ira contenida tras tantos siglos de ser las mujeres esclavas y siervas de los hombres, lo que lleva a estas feministas afirmar estereotipos como: son incapaces de hacer algo útil, son insensibles o nosotras somos más inteligentes o capaces. Esta hipocresía continúa en los ámbitos de los medios de comunicación, mientras critican a las compañías de vender el cuerpo femenino como un producto, parecen olvidarse de los hombres. Porque una mujer en lencería es sexista, pero que modelos masculinos tengan que estar sin camiseta no lo es.

En la construcción de una visión igualitaria para géneros hay que recordar que se trata de conseguir acabar con la desigualdad y no culpabilizar a todo un género. Todos somos iguales. Para eliminar los comportamientos machistas y sexistas, hay que asumir que como seres curiosos que somos, que no somos un conjunto de ficciones culturales normativas y además, todos, independientemente de cómo seamos, tenemos que tener las mismas oportunidades y derechos en el ámbito laboral, las mismas obligaciones en el ámbito familiar, y  la conciencia de tener la libertad de identificarse. Porque,  detrás de clasificar género masculino o femenino, todos somos personas.