miércoles, 25 de abril de 2018

¿Dios o el Diablo?

La religión describe a Dios como el ser superior, el que todo lo sabe, el que es bueno, todo sumamente positivo. En cambio, describe al Diablo como alguien sin corazón, sin piedad, con maldad rodeándolo. Y es también la religión la que describe al ser humano como una especie de dios, un ser divino....

¿Un ser divino?

A mi modo de ver, el ser humano no se parece a un ser divino ni aunque lo intentara con todas sus fuerzas. Y es que, puede llegar a ser un poco hipócrita, decir que el ser humano es siempre bueno cuando está visto todo lo que hace. Es decir, un ser divino vela por todo aquello que tiene bajo su poder. ¿Que hace el ser humano? Lo destruye. Sé que sonará muy bestia, o que puede que no estéis muy de acuerdo, pero es la verdad.

Nuestros antepasados nos dejaron la Tierra perfecta para nosotros. La biodiversidad era enorme, muchísimas criaturas vivían a nuestro alrededor y el aire era limpio. ¿Que hicimos nosotros? Matamos a su fauna ilegalmente, talamos su flora constantemente y contaminamos el aire.

Y otra cosa que quiero destacar al criticar la visión de el ser humano como un ser divino, al creerse superior, es que no llevamos ni la mitad de tiempo que nuestros antepasados. No llevamos ni un día, como quien dice, y ya nos estamos cargando nuestro planeta. Y creemos que por haber sobrevivido a la glaciación ya vamos a durar más. Si el Neanderthal se extinguió, significa que el Homo sapiens (sapiens), nosotros, también. Somos efímeros. Nada es para siempre.

Vamos, ¿de verdad creéis que el ser humano es un ser divino? ¿Que es bueno por naturaleza? ¿Que todo lo hace por una buena razón? No, no y no. Ni el ser humano es un ser divino, ni es bueno por naturaleza, ni todo lo hace por una buena razón.

Si el ser humano es un ser divino.... ¿Por que mata a sus iguales? ¿Porque caza por codicia? ¿Porque roba por poder? Si el ser humano es bueno, ¿Por que hace todo lo que se supone que está mal?

Tras pensar en todo el daño que le hacemos al planeta, yo no compararía al ser humano con un ser divino. Creo que la definición de Diablo le queda mejor. Siembra el caos y los problemas allí donde va.

Es más, si no acaban con nosotros las catástrofes naturales que no tardarán en azotar... Lo hará el propio ser humano. Atacando a sus semejantes. La guerra química.

Os lanzo una pregunta, para que reflexioneis como yo lo he hecho: ¿Es el ser humano un ser divino, o es como el Diablo?

                                                                                                   Irene Noya González 1°B

martes, 24 de abril de 2018

La Era Eremozoica, ¿el fin?

La Tierra, el planeta azul y el de la vida, el nuestro. Luego de años, hoy en día podemos conocer mucha de su historia, pero ¿qué será lo siguiente que ocurrirá? ¿dónde deparará su futuro?

La humanidad como bien comprobamos ha generado diversos problemas a nivel planetario, pero sin pensarlo somos la primera especie capaz de alterar el clima de la Tierra. Porque a pesar de las cinco grandes extinciones masivas que ha sufrido la Tierra; ahora estamos posiblemente ante la sexta extinción, y provocada propiamente por nosotros. Así es, una extinción, a la que muchos dicen que no existe pero realmente está ahí, presente.

Mismo científicos como Edward Osborne Wilson (declarado uno de los 100 mejores científicos) dice que: “En la actualidad estamos reduciendo la diversidad y nos encontramos ante la sexta extinción.” "Somos el gran metorito."

Es verdad que la Tierra se ha encontrado al paso de su historia por varios cambios climáticos, cambios causados por causas naturales; pero actualmente el hombre presenta un gran papel dentro de este cambio (desde la aparición del Homo sapiens, las especies vivas han incrementado entre cien y mil veces su velocidad de extinción). Nuestro modo de producción y consumo energético está generando una alteración climática global, que provocará, a su vez, serios impactos tanto sobre la tierra como sobre los sistemas socioeconómicos.

 

El cambio climático nos afecta a todos. El impacto potencial es enorme, con predicciones de falta de agua potable, grandes cambios en las condiciones para la producción de alimentos y un aumento en los índices de mortalidad debido a inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor. En definitiva, el cambio climático no es un fenómeno sólo ambiental sino de profundas consecuencias económicas y sociales.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la salud de millones de personas podría verse amenazada por el aumento de la malaria, la desnutrición y las enfermedades transmitidas por el agua.

¿Pero qué es lo que está pasando? Nos estamos olvidando lo que es ser responsabes, y para más en un aspecto el cual nos afecta mucho más de lo que realmente pensamos, ¿no sabemos que las cinco cataclismos anteriores han tardado 10 M.a. conseguir reparar los daños? Pues el tiempo se acaba y no estamos haciendo nada, tenemos a nuestro planeta sufriendo un Cambio Climático evidente; por lo tanto está en nuestras manos la evaluación de nuestra situación y buscar una nueva ética medioambiental.

Como consecuencia, si no hacemos nada, el próximo siglo dará fin a la Era Cenozoica y abrirá paso a otra, por causa de un empobrecimiento biológico. La Era Eremozoica, La Edad de la Soledad.

 

Pensándolo bien, deberíamos reflexionar todos y cada uno de nosotros, sobre lo que estamos haciendo; destruyendo un mundo, provocando que igual no nosotros, pero si nuestros descendientes se queden sin nada o quizás...ni lleguen a existir, quizás el futuro de la tierra sea morir; que la destruyamos. Pero luego, ¿para qué todos estos años de historia? ¿Para que se termine aquí? ¿La vamos a destruir? ¿Ya está? Entonces realmente no sabemos lo que tenemos, ni la importancia de la vida.


 Rocío Rey Suárez 1ºB



domingo, 22 de abril de 2018

¿Podemos ser felices?

Adele, la cantante británica, dijo en una entrevista presentando uno de sus discos algo parecido a 
"Cuando tenía 5 años quería tener 7, con 7 quería tener 16, con 16 quería tener 18, con 18 queria tener 25 y, ahora que tengo 25 años, me gustaría volver a tener 7"

Como hemos visto, la inadaptación es intrínseca a la naturaleza del ser humano, de ahí es muy probable que nazca nuestra drástica evolución. Vivimos en busca de algo mejor, aunque no sepamos el qué. Siempre sentimos que debe existir algo mejor. 

Siempre pensamos que debe de haber un método de trabajo más eficiente, un arma más letal, una herramienta que lo haga todo más cómodo...
En base a esto, podemos afirmar lo siguiente: el ser humano siempre siente que no está donde debería. Vivimos en una búsqueda constante.

Y, sabiendo esto, podemos preguntarnos, ¿qué es la felicidad? ¿Es posible? Puede que, después de todo, se trate de un ideal inalcanzable, una especie de religión, un "opio para el pueblo" sin otro objetivo que el de darle a la gente un motivo por el que levantarse cada mañana y aguantar todas las posibles vicisitudes que se le planteen durante el día, un objetivo que no llega nunca a verse realizado.


Pero entonces, ¿podemos ser felices?

Daniel Couso, 1º B

sábado, 21 de abril de 2018

¿Libertad de expresión o libertad de sumisión?


   A veces, creemos tener el verdadero control sobre nuestra vida, y a la hora de ejecutar determinadas acciones, pensamos ser quienes han concluido todo un proceso con su fin por cuenta propia. Sin embargo, no somos conscientes de que nuestras decisiones y, por tanto también nuestras ideas, se están viendo afectadas por la sociedad y los límites que tratan de implantar a nuestra libertad.
   Por ello, muchos están orgullosos de la supuesta “libertad de expresión” mientras que gran parte de las veces esta no va acompañada de una “libertad de pensamiento”.
   Hoy en día, si que sabemos cómo nos están intentando llevar por un camino el cual todos deberíamos seguir, y ser como el resto de personas que van por el. Por ejemplo, el "qué pensarán” está recayendo tanto sobre nosotros que condiciona lo que pensamos, para así expresar algo que no apoyamos o no creemos con verdadera fidelidad, por lo que ahí es el momento en el que nos privamos de nuestra libertad, solo por el hecho de no seguir los patrones que nos tratan de imponer. 

   Y mi pregunta es, ¿somos realmente libres a la hora de expresarnos o nuestra voz y voto se han ido condicionando por la sociedad?

miércoles, 18 de abril de 2018

Amor: común pero variable

En la primera parte del primer volumen del documental propuesto en clase, Human, podemos ver a varias personas muy diferentes entre ellas hablando del amor y de sus historias con él. 

Lo que más sorprendente me resultó fue el hecho de que cada uno de ellos lo vivía de una forma completamente distinta. El amor no era lo mismo para unos que para otros. 
Las definiciones que darían de este concepto, si esa fuera la pregunta que se les hubiera planteado, no coincidirían entre ellas.

Y esto resulta fascinante no solo porque el amor es, paradójicamente, un concepto que todos entendemos, conocemos y vivimos, sino también porque estas variaciones no dependen de ningún tipo de factor cultural como puede ser la etnia o la nacionalidad. 

Para algunos el amor es preocuparse por otro, y para otros esto puede interpretarse como agobiante.
Para algunos el amor es simplemente escuchar al otro, "estar ahí", y para otras personas esta forma de vivirlo podría considerarse pasiva.
Hay para quien el amor es lo puramente carnal, aunque para otros esto se podría tachar de superfluo.

Para los testimonios del documental, el amor es sexo, aceptación, lealtad, hacer y hacerse daño, dar y recibir, descubrirse a uno mismo... 

Es asombroso como definiciones tan sumamente dispares se pueden reunir bajo el mismo concepto: el amor.
Y más asombroso si cabe resulta percatarse de que todas estas formas de vivirlo nacen de un denominador común: la necesidad.

Todos necesitamos amor, buscamos amor, sufrimos y hacemos sacrificios por amor.


Pero no todos entendemos lo mismo por "amor".

Daniel Couso, 1º B

martes, 17 de abril de 2018

¿Acosadores por naturaleza?

El universalmente reconocido en el mundo de la biología principio del actualismo nos dice que "el presente es la clave del pasado". 

Siguiendo este principio, resulta completamente lógica, incluso esperable, la escena que mis compañeros y yo vimos en clase de La Odisea de la Especie, en la que el Neandertal reacciona de forma casi agresiva ante el descubrimiento del Sapiens. 

Porque, pensémoslo, hoy en día el ser humano siente un miedo casi irracional a lo desconocido. Pero, y aquí reside el quiz de la cuestión, no solo tememos a lo desconocido, sino también a lo diferente. Puede que por temor a que nos haga daño, a no saber incorporarlo a nuestra mentalidad o incluso a que sea "mejor" que nosotros o que todo lo que ya conocíamos. 

Aplicando este ejemplo a nuestra vida cotidiana: el bullying.
¿Y si cada acosador fuese una suerte de Neandertal moderno y cada víctima un pobre Sapiens?

Pensemos, si me permitís la utilización de estereotipos, en el tipo de personas que sufren este tipo de acoso: niños pequeños con gafas o aparatos, personas con sobrepeso, con la piel de algún color que no sea blanco, con muchos granos, con una determinada condición económica o familiar... 
¿Cuál es el denominador común en todas estas víctimas?
Se salen de los patrones de lo que consideramos "normal".

Y, comparando nuestra actitud ante este tipo de gente con la de Neandertal frente a Sapiens, o ya no frente a Sapiens, sino mismamente frente al fuego; o incluso en la de un animal salvaje (que eso es lo que no dejamos de ser a pesar de nuestros intentos) frente a otro, o frente a cualquier tipo de condición o elemento que desconozca, podríamos plantear la siguiente cuestión: 


¿Es que no hemos evolucionado en absoluto? ¿Llevamos en nuestra naturaleza ese instinto de odio a lo diferente?

¿Seremos todos y cada uno de nosotros un acosador en potencia?

Daniel Couso 1ºB

lunes, 16 de abril de 2018

¿Es el transhumanismo nuestro futuro?

El otro día salió en clase el concepto de transhumanismo, un concepto a la orden del día y, posiblemente, muy relacionado con la futura evolución del homo sapiens.

Para los que no lo conozcan, el transhumanismo es un movimiento social, cultural y filosófico que promueve la superación de las limitaciones humanas a través de la tecnología. Es decir, que los seres humanos podamos vencer obstáculos que tenemos por nuestra naturaleza biológica, como la muerte, el sufrimiento causado por enfermedades, la inteligencia limitada,… introduciendo en nosotros mismos tecnología. Un ejemplo podría ser el mostrado en el capítulo de la serie Black Mirror, Tu historia completa. En este, todas las personas poseen incorporado un pequeño dispositivo que les permite volver a ver todo lo que vieron en el pasado, analizarlo o volver a disfrutar de estos recuerdos.

Está claro que semejantes cambios podrían traer innumerables consecuencias, tanto buenas como malas. Por ejemplo, podrían causar, en el caso del capítulo mencionado, un control excesivo de las personas, eliminando todo tipo de privacidad. O, en el caso de un dispositivo que nos alagara la vida, una superpoblación, así como diferencias sociales entre las personas que pudieran permitirse estas modificaciones y las que no.

Por estas razones, el transhumanismo moderno no solo se preocupa por el desarrollo de la tecnología para transformar la naturaleza humana, si no también por los peligros derivados de dicho cambio y de un avance tan grande de la tecnología. Además, algunos autores como Albert Cortina lo proponen como solución a alguno de los problemas que podría generar esta globalización tecnológica, la creación de una ética global, una Declaración Universal de los Valores Humanos, acercándonos así también hacia una ciudadanía global, como estudiamos en unidades anteriores. Asimismo, y yo comparto su opinión, propone avanzar con calma, y tener siempre presente la pregunta de: qué es un ser humano y qué es la conciencia.

Relacionándolo con la evolución del ser humano que estamos viendo en clase, el transhumanismo sería, sin duda, un gran medio para la evolución del Homo Sapiens, que no tiene por qué ser el último eslabón del género Homo, podríamos llegar a un Homo Deus, como lo denomina Yuval Harari, autor del best seller `Sapiens´.
Homo Habilis se atrevió y desarrolló, haciendo uso de su capacidad y de lo que disponía en la naturaleza, herramientas para poder sobrevivir y, así, evolucionar. ¿Por qué no hacer ahora nosotros lo mismo pero utilizando la tecnología? ¿No sería esto similar al gran paso que dio Habilis? ¿O tenemos demasiado miedo a salir de nuestra zona de confort y cambiar por las consecuencias que pueda traer? ¿Podrá nuestra especie sobrevivir sin realizar estos cambios?

Por último, tenemos el ejemplo de personas discapacitadas que han integrado ya la tecnología en sus cuerpos para mejorar sus vidas, ¿Por qué no hacerlo el resto también? ¿O sería desafiar demasiado a la naturaleza?

Os dejo a continuación un artículo donde explica qué es el transhumanismo y su origen con más detalle:



Laura R. Pérez  1º A