En el momento que nace un bebé,
este no es capaz de comunicarse con aquellos que lo rodean puesto que el niño
aún no es lo suficientemente maduro. Durante sus primeros años de vida, el niño
está expuesto a una serie de sonidos. Y al cabo de un año aproximadamente,
estos comienzan a emitir sonidos que aunque no se asemejan en nada a las
palabras que constituyen nuestra lengua, intentan transmitir una información. De
modo que solo será cuestión de tiempo que el niño aprenda a hablar.
La capacidad que presentamos los
seres humanos de adquirir una lengua es causa de debate donde encontramos dos
posturas diferentes que intentan explicar cómo surge dicha capacidad. Por un
lado está el nativismo que sostiene que el poder ver, pensar y hablar se trata de una
capacidad meramente innata, sin embargo el empirismo asegura que el niño
aprende a hablar como fruto de imitación del comportamiento de sus padres.
A día de hoy no se conoce la
respuesta a esta gran incógnita, pero personalmente creo que el adquirir una
lengua depende de dos factores importantes que son: la imitación y la capacidad
innata. Digo esto puesto que para ser
capaces de hablar una lengua debemos una
serie de características biológicas y evolutivas que nos permita
comunicarnos con nuestros semejantes a través de un conjunto de signos. Pero
además debemos estar expuestos a esos estímulos ya que si no, no seremos
capaces de adquirir una lengua.
Esto se ve perfectamente en la
película “el pequeño salvaje”. La trama de la película relata la historia de un
niño que fue abandonado en el bosque desde bien pequeño y que nunca estuvo en
contacto con la humanidad. Hasta ese momento Víctor desconocía lo que era el
lenguaje, el poder hablar para comunicarse, pero en el momento que lo introducen
en la sociedad y lo someten a una serie de estímulos, observamos como el joven
va desarrollando esa capacidad de comunicarse a partir de una lengua.
Otro caso en el que se refleja la
gran importancia de la imitación es la gran cantidad de lenguas diferentes que
podemos observar. De modo que un niño que nazca en Inglaterra hablará en inglés
y no en español, puesto que imita a sus padres ( que poseen una determinada
lengua:inglés).
Con estos casos quería señalar
como la imitación cumple un papel básico a la hora de poder usar una lengua, ya que aunque poseamos la capacidad
innata de aprender, hasta que no observamos a nuestros semejantes no somos
capaces de hablar.
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